
En la anochecida
En el anochecer de mi vida
el camino se desvanece.
¿He llegado a alguna parte?
Porque fueron cuarenta años
con cuarenta muertes.
Cuarenta adioses,
cuarenta inviernos
y cuarenta cursos
con sus atardeceres...
Cuarenta amaneceres,
cuarenta corazones,
uno por año,
latiendo a la vez,
muchas , muchas veces.
Cuarenta primaveras
con cuarenta cascabeles.
Ahora digo adiós.
Ya llega el momento
en el que anochece.
Y en el anochecer de mi vida
recuerdo cuarenta veces,
las cuarenta primaveras ...
y cuarenta amaneceres...
y cuarenta corazones
latiendo a la vez.
Todos juntos.
Cuarenta veces.
(A mis alumnos)
Juan Caro - OAsis
Junio 2002
En el anochecer de mi vida
el camino se desvanece.
¿He llegado a alguna parte?
Porque fueron cuarenta años
con cuarenta muertes.
Cuarenta adioses,
cuarenta inviernos
y cuarenta cursos
con sus atardeceres...
Cuarenta amaneceres,
cuarenta corazones,
uno por año,
latiendo a la vez,
muchas , muchas veces.
Cuarenta primaveras
con cuarenta cascabeles.
Ahora digo adiós.
Ya llega el momento
en el que anochece.
Y en el anochecer de mi vida
recuerdo cuarenta veces,
las cuarenta primaveras ...
y cuarenta amaneceres...
y cuarenta corazones
latiendo a la vez.
Todos juntos.
Cuarenta veces.
(A mis alumnos)
Juan Caro - OAsis
Junio 2002

