MARÍA ¿ Porqué ?
Hacía mucho, mucho tiempo
que vivías entre luces y sombras,
apagadas por el desequilibrio de tu vida
apenada, sola y triste, sin misericordia.
La misericordia se fue, dejándote abandonada,
desahuciada y sin saber donde ir;
toda una vida llena de amarguras y luchando fuerte
hasta que no pudiste mas,
y quisiste alejarte de este mundo
que tanto te hizo sufrir.
Amiga María, mi buena amiga,
que tantos ratos dialoguemos
para que pudieras abandonar,
esta triste depresión bipolar,
que sin piedad alguna, te nublo la razón
y el alma, hasta que has decidido marchar.
Que fácil es decir adelante y lucha,
como tantas veces te dijimos que hicieras,
que fácil aconsejar cuando se va desmoronando todo.
El alma se apaga y la mente se nubla sin ver la esperanza
que todavía... puede haber afuera.
Porque afuera estabas, en la calle,
durmiendo en una esquina, en un rincón,
en cualquier puerta o lugar...
No sabía de ti nada, hacía tiempo
escondiéndote en el mutismo de tu silencio.
Agallas hay que tener para hacer lo que tu has hecho.
No podía imaginar, que desilusionada de la vida estabas,
y que ya nada te importaba, ni tus hijos, ni tu hogar,
Te desprendiste de todo para vivir esa vida
que tan mal te trató.
Tus sufrimientos han remitido irrevocablemente,
y solo puedo decirte: adiós...
Maria ¿ Porqué ?
Marisa Prunera - Llum - OAsis
Hacía mucho, mucho tiempo
que vivías entre luces y sombras,
apagadas por el desequilibrio de tu vida
apenada, sola y triste, sin misericordia.
La misericordia se fue, dejándote abandonada,
desahuciada y sin saber donde ir;
toda una vida llena de amarguras y luchando fuerte
hasta que no pudiste mas,
y quisiste alejarte de este mundo
que tanto te hizo sufrir.
Amiga María, mi buena amiga,
que tantos ratos dialoguemos
para que pudieras abandonar,
esta triste depresión bipolar,
que sin piedad alguna, te nublo la razón
y el alma, hasta que has decidido marchar.
Que fácil es decir adelante y lucha,
como tantas veces te dijimos que hicieras,
que fácil aconsejar cuando se va desmoronando todo.
El alma se apaga y la mente se nubla sin ver la esperanza
que todavía... puede haber afuera.
Porque afuera estabas, en la calle,
durmiendo en una esquina, en un rincón,
en cualquier puerta o lugar...
No sabía de ti nada, hacía tiempo
escondiéndote en el mutismo de tu silencio.
Agallas hay que tener para hacer lo que tu has hecho.
No podía imaginar, que desilusionada de la vida estabas,
y que ya nada te importaba, ni tus hijos, ni tu hogar,
Te desprendiste de todo para vivir esa vida
que tan mal te trató.
Tus sufrimientos han remitido irrevocablemente,
y solo puedo decirte: adiós...
Maria ¿ Porqué ?
Marisa Prunera - Llum - OAsis

