SERENIDAD
Serenidad que caminas entre sombras y silencios,
y te acoges en minúsculas partículas de sobriedad,
serenidad, que sin pretensiones prestas tus encantos,
acogiendo entre tus manos, a una mayúscula amabilidad.
Serenidad, que entre flores ofreces ternura,
y tu mirada se desvía siempre para salvar la verdad,
enjuagas las lágrimas del perdido y desorientado,
abriendo tu puerta, para en tu regazo, poderlos abrigar.
De tu rostro se desprende comprensión y justicia,
haciendo que tus palabras y pensamientos lleguen a cuajar,
floreciendo todo de nuevo para que nada sea difícil y amargo,
y de nuevo volver la vida a retomar.
Serenidad, que entregada a los sueños … se retoman las ilusiones
de l ser humano , y de la vida incapaz de poder doblegar,
tanta ingratitud y desprecio por lo poco valorado y vivido,
que poco a poco te allanas para tu fuerza entregar.
Serenidad de ojos sumisos y que vives el capítulo de la elegancia,
tu mente fuerte, dulce y tenaz, remueves serenamente,
los obstáculos de personas sensibles y llanas
haciendo que el nuevo día, se acojan a ti, humildemente.
Autora: Marisa Prunera
Llum - OAsis
Serenidad que caminas entre sombras y silencios,
y te acoges en minúsculas partículas de sobriedad,
serenidad, que sin pretensiones prestas tus encantos,
acogiendo entre tus manos, a una mayúscula amabilidad.
Serenidad, que entre flores ofreces ternura,
y tu mirada se desvía siempre para salvar la verdad,
enjuagas las lágrimas del perdido y desorientado,
abriendo tu puerta, para en tu regazo, poderlos abrigar.
De tu rostro se desprende comprensión y justicia,
haciendo que tus palabras y pensamientos lleguen a cuajar,
floreciendo todo de nuevo para que nada sea difícil y amargo,
y de nuevo volver la vida a retomar.
Serenidad, que entregada a los sueños … se retoman las ilusiones
de l ser humano , y de la vida incapaz de poder doblegar,
tanta ingratitud y desprecio por lo poco valorado y vivido,
que poco a poco te allanas para tu fuerza entregar.
Serenidad de ojos sumisos y que vives el capítulo de la elegancia,
tu mente fuerte, dulce y tenaz, remueves serenamente,
los obstáculos de personas sensibles y llanas
haciendo que el nuevo día, se acojan a ti, humildemente.
Autora: Marisa Prunera
Llum - OAsis

